Agustín Molina, Lucas Celse, Tomas Armendariz e Ignacio Gilabert son cuatro jóvenes tandilenses egresados de la Escuela de Educación Secundaria Técnica 2 ¨Felipe Senillosa¨, quienes desarrollaron un fertilizante «100% orgánico», elaborado a partir de la fermentación de melaza, suero y materia fecal vacuna.

El viernes pasado se reunieron con la Secretaria de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales del Municipio de Tandil, Marcela Petrantonio, para buscar estrategias para desarrollar y potenciar su nueva empresa denominada “Biocuno”.

Los jóvenes actualmente poseen marca propia; y se encuentran en el proceso de registrar el producto y comercializarlo a gran escala.

Desde la Secretaria de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales se busca acompañar, asistir y potenciar a proyectos como este, de innovadores y de carácter productivo, con un fuerte impacto ambiental.

Este soporte técnico e institucional es parte del proceso de gestión asociada que promueve el Municipio, con el objetivo de continuar potenciando el desarrollo productivo de la ciudad.

Biocuno no solo genera fuente laboral genuina en Tandil, sino que también da una solución ambiental a los residuos y efluentes generados en tambos.

Los funcionarios y los jóvenes acordaron volver a reunirse en el transcurso de los próximos 15 días, para avanzar en aspectos reglamentarios y productivos de la actividad.